Lactancia Materna Artificial y Nutrición Emocional

Hoy en día hay muchísima información a nuestro alcance sobre los beneficios de la leche materna y la lactancia: favorece el vínculo madre y bebé, reduce la posibilidad de padecer alergias o refuerza el sistema inmune son algunas de sus bondades. Libros y artículos, asociaciones, o grupos de apoyo buscan derribar mitos, informar y empoderar a las madres.

Aún así, por diferentes razones, son muchas las madres que deciden dar biberón. Y cuando esto sucede, automáticamente, nos centramos en las propiedades de la leche (“Hoy en día la leche artificial es casi igual que la materna”, “los niños se crían estupendamente con biberón”…)

Nos justificamos porque tenemos miedo de que les falten nutrientes, de que sus defensas se vean afectadas. Buscamos la mejor leche, la más completa, la que más se adapte a su sistema digestivo, la más “parecida” a la materna, en beneficio de su salud.

Sin embargo, uno de los aspectos más importantes de la lactancia es el emocional:

¿Qué sucede cuando en ese baile de dos, madre y bebé entra un tercer elemento (el biberón)? ; ¿Cambian las necesidades de ese bebé?; ¿Cuáles son realmente estas necesidades y porqué es importante cubrirlas?.

Sobre esto me gustaría reflexionar con vosotrxs.

La nutrición emocional y neuronal en el desarrollo

La lactancia, con pecho o con biberón, conlleva una serie de procesos fisiológicos, psicológicos y emocionales que son de vital importancia para la salud mental de madre y bebé.

A nivel fisiológico, la cercanía física con nuestro bebé es básica los primeros meses de vida: simplemente por estar sobre la madre el bebé regula su respiración, ritmo cardiaco, incluso su sistema inmune (2).

Algunos estudios relacionan la lactancia con factores como un mayor coeficiente intelectual o menores problemas de conducta (3, 4). Las hipótesis de los investigadores se orientan a que esto es en parte por los momentos que la madre pasa con el bebé y la comunicación que se establece entre ambos desde el primer momento, y que se dan especialmente durante las tomas de pecho. Y es que los momentos de alimentación en los primeros años de vida no solo son importantes a nivel nutricional. Son momentos de cuidado, de vínculo, de comunicación, momentos que nos van a ayudar a establecer una relación de calidad con nuestro bebé.

¿Qué ocurre cuando dejamos de dar el pecho?

Imaginemos a una madre y un bebé. Por las circunstancias que sean, esa madre decide optar por alimentar a su hijo o hija con biberón.

En la gran mayoría de los casos se vive un proceso más o menos consciente de duelo. Por una parte, decimos adiós a alimentar a nuestro bebé con nuestros pechos. Podemos sentirnos frustradas, agotadas. Puede que nuestras expectativas y nuestra seguridad caigan en picado, y que suframos una fuerte presión social.

Pero este duelo no es solo un proceso de frustración por no haber dado pecho: al dejar de producir leche, nuestro cerebro maternal interpreta que el bebé a muerto (1). Además, la producción de prolactina se interrumpe y la de oxitocina baja muchísimo. La primera tiene un papel esencial en la adaptación del cerebro de la madre, facilitando el maternaje y las conductas de protección. La segunda, media en el vínculo madre-hijo, favoreciendo que la madre desee y busque la cercanía del bebé. Por eso hay una mayor desconexión emocional (muchas veces inconsciente) en lactancias artificiales, y una mayor prevalencia de depresión postparto. Para blindarnos emocionalmente, nos protegemos con diferentes mecanismos mentales, entrando a veces en un proceso de disonancia cognitiva (5) :

“(…) puede definirse como la incomodidad, tensión o ansiedad que experimentan los individuos cuando sus creencias o actitudes entran en conflicto con lo que hacen. Este displacer puede llevar a un intento de cambio de la conducta o a defender sus creencias o actitudes (incluso llegando al autoengaño) para reducir el malestar que producen

Biberón y pérdida de contacto

Cuando optamos por alimentar con biberón las madres nos retiramos, pasamos a un segundo plano: otras personas, más o menos cercanas dan el biberón a nuestros bebés para que nosotras descansemos, nos duchemos, o hagamos la comida.

Cuando se lo damos nosotras, es bastante común que lo hagamos con un lenguaje corporal que marca distancia (sobre nuestras piernas, con la cabeza en las rodillas, o apoyados en nuestro pecho mirando hacia delante), incluso directamente con distancia física ( mientras están en el carro, o en la hamaca…). Conforme crecen y aumenta un mínimo su dominio de la motricidad fina, dejamos que ellos lo sujeten, en nuestros brazos o en el carro.

Comparado con una toma de pecho, todo cambia. Pero no solo cambia la manera de alimentar: según un estudio sobre el tiempo que pasan las madres con sus hijos (6), (entendido como tiempo de “cuidados físicos, emocionales y todas aquellas actividades interactivas y no interactivas de cuidado infantil”), este  es significativamente menor en los casos de lactancia artificial. Este tiempo incluye acciones como: coger en brazos, bañar, cambiar el pañal, jugar, leer….

Biberón y Nutrición Emocional

Los bebés de hoy en día son exactamente iguales a los bebés de hace cientos o miles de años. Su cerebro, su fisiología, su desarrollo y sus necesidades no han cambiado en absoluto. El ser humano nace sumamente inmaduro, se podría considerar que todos somos de base prematuros.  Por eso la cercanía con su madre asegura una relación simbiótica que va a asegurar su supervivencia. El mundo al que viene está lleno de circunstancias que le son totalmente ajenas, y por eso en medio del proceso en el que decidimos dar el biberón lo único que nuestro hijo o hija entiende es que para sobrevivir necesita el sostén, amor y cuidados de su madre

Recogiendo todo lo anterior, la conclusión es que la relación entre madre y bebé, en cuanto a cuidados y comunicación, cambia mucho entre dar el pecho o dar el biberón.

Si ya estamos en la situación de que alimentamos a nuestro hijo o hija con biberón y deseamos hacerlo sin descuidar su desarrollo emocional, del mismo modo que nos preocupamos por su desarrollo físico, es indispensable procurar recrear el ambiente que se genera con la lactancia fisiológica:

  • La madre

La lactancia, sea con pecho o con biberón, siempre es materna. El primer año de vida es importante para establecer un apego seguro que ayude a los niños y niñas a desarrollarse de forma emocionalmente sana. Si el rol de la madre es ocupado por diferentes figuras este apego no se produce de la misma forma. Por lo tanto es importante que solo la madre de el biberón, si no se puede durante el primer año, el máximo de meses posible. A la hora de introducir más figuras, empezar solo por una. Es decir, después le daría el biberón la pareja, una abuela…. Alguien cercano que ya conozca. Poco a poco el niño o niña puede integrar de forma natural diferentes figuras de apego.

  • Diálogo tónico

La manera en la que cogemos a nuestro bebé es muy importante para que se sienta sostenido y seguro, a nivel físico y emocional. A la hora de dar el biberón podemos hacerlo exactamente como cuando damos el pecho: sentarnos en una postura cómoda, ayudarnos con cojines si es necesario, el bebé en horizontal, rodeado por nuestro brazo y el biberón a la altura del pecho. Al igual que se hace con el pecho,

Hay estudios que relacionan las tomas en biberón con un menor contacto ocular. Mira a tu bebé a los ojos, coge su mano, sonríele y háblale. Como he comentado anteriormente, estos momentos de comunicación son decisivos a nivel de desarrollo neuronal y emocional.

  • Vínculo

Los puntos anteriores son elementos que ayudan a formar el vínculo que todo bebé busca por naturaleza. Sin embargo en este proceso hay una variable de la que no hemos hablado mucho: la oxitocina. Al producir leche esta fluye de manera natural.

janko-ferlic-526131-unsplash-e1540413453597.jpg

Sin embargo, las madres que no damos pecho podemos hacer que nuestro cuerpo produzca esta hormona mediante lo que hemos hablado hasta el momento: contacto visual, cercanía corporal, presencia, intimidad… Para redondear la experiencia que nuestro bebé necesita es necesario que el contacto de su piel y la nuestra se produzca (además, el tacto es muy importante para el neurodesarrollo) . Para ello dale el biberón piel con piel siempre que os sea posible.

  • Autorregulación

Cuando un bebé pide pecho, lo normal es dárselo. Cuando no quiere más deja de comer y se aparta. Si vuelve a tener hambre y nos lo hace saber, lo ponemos de nuevo en el pecho.

No sabemos que cantidad de leche están tomando (a no ser que nos saquemos la leche y se la demos posteriormente en biberón), pero sabemos que es la que necesita. Si se permite, esta capacidad de autorregulación es la misma cuando toman biberón. No hay ninguna base científica que respalde que la alimentación con biberón no deba ser a demanda.  Tampoco olvidemos las crisis de lactancia, que no son exclusivas de bebés de pecho, si no de cualquier bebé en desarrollo. Si crees que tu bebé tiene hambre aunque haya tomado la cantidad indicada por el pediatra, o no haya pasado el tiempo que te han marcado,  prepárale algo más de leche y  si toma menos, confía en que no necesita seguir comiendo. El permitir que el bebé decida cuando está lleno y cuando quiere más es también un elemento crucial de su desarrollo neuronal, emocional y de la conciencia de sí mismo.

 

Hasta este momento he recogido estudios y reflexiones de pediatrxs, psicólogxs y otrxs profesionales sobre la lactancia artificial con contacto o fisiológica.

Sin embargo, en un principio la intención era contar nuestra propia historia: Alén y yo llevamos 4 años en este camino, y las experiencias pasadas, el punto en el que nos encontramos y las incógnitas que se nos plantean desde ahora es lo que me ha llevado a buscar información objetiva y científica sobre el tema. Que sorpresa encontrar explicación a tantas emociones vividas y que yo creía subjetivas y únicas.

Mi intención con este escrito no es enjuiciar los modos de otras madres de vivir la lactancia con sus hijxs. Mucho menos lo que les llevó a ello. Mi deseo es compartir desde el cariño lo vivido y descubierto en este proceso personal en el que procuro cuestionar mis pasos para que estos acompañen los de mi hijo del modo más amoroso y respetuoso que puedo en ese momento.

¿Cómo empecé, una vez tomada la decisión de alimentar con biberón a tener en cuenta sus necesidades emocionales y fisiológicas? ¿Qué dificultades, diferencias, similitudes o incongruencias me he encontrado? ¿Que ocurre con la nutrición no nutritiva? ¿Cómo me planteo este baile de dos a partir de ahora? ¿Existe la lactancia artificial prolongada?¿Cómo se deja el biberón de una forma amorosa?

Sobre todo esto hablaré en el próximo post.

Gracias por leerme y acompañarme .

Adela Sánchez.

 

 

(1)Bottle feeding simulates child loss: Postpartum depression and evolutionary medicine

(2) https://www.pediatriaintegral.es/publicacion-2014-12/el-porteo-ergonomico/

(3) http://cursosaepap.exlibrisediciones.com/files/49-239-fichero/Neurobiolog%C3%ADa%20del%20v%C3%ADnculo.pdf

(4) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10214606

(5) https://psicologiaymente.com/psicologia/disonancia-cognitiva-teoria-autoengano

(6)https://www.researchgate.net/publication/316992814_Maternal_Time_Use_and_Nurturing_Analysis_of_the_Association_Between_Breastfeeding_Practice_and_Time_Spent_Interacting_with_Baby

 

Otras fuentes : 

http://www.crianzanatural.com/art/art249.html

http://www.federacion-matronas.org/wp-content/uploads/2018/01/09-17-art-origin-mecan.pdf

https://iboneolza.wordpress.com/2012/08/02/dar-el-biberon-como-si-fuera-el-pecho/https://www.multilacta.org/2011/05/lactancia-artificial-fisiologica.html

https://www.elpartoesnuestro.es/blog/2012/11/13/como-la-oxitocina-sintetica-influye-en-la-instauracion-y-duracion-de-la-lactancia-materna

https://www.liebertpub.com/doi/full/10.1089/bfm.2016.0118

http://www.oas.org/udse/dit2/relacionados/archivos/desarrollo-cerebral.aspx

https://www.elpartoesnuestro.es/informacion/lactancia/recomendaciones-sobre-duracion-minima-de-la-lactancia-materna-edad-natural-del-destete

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3553587/pdf/cks012.pdf

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s